Un espacio para cuidar de ti
Para parar un momento, escucharte con más calma y acercarte a lo que necesitas.
Empezar terapia es abrir una puerta hacia dentro. A veces da vértigo, a veces alivio, otras veces ambas cosas a la vez. Mi intención es que, desde el primer momento, sientas que este espacio es un lugar seguro al que puedes llegar como estás, con lo que traes, sin tener que demostrar nada

Sobre la terapia
Cada proceso es único y se adapta a tu historia, a tus necesidades y a tu momento vital. Aun así, solemos atravesar algunas etapas que nos ayudan a dar forma al camino. Todo lo que compartas en sesión será tratado con cuidado, respeto y confidencialidad.
1. Evaluación
Nos detenemos a entender qué te trae a consulta, qué estás atravesando, tu historia y tus objetivos.
2. Trabajo terapéutico
Iremos abordando lo que necesites trabajar, buscando comprender lo que te ocurre y encontrando recursos que puedan ayudarte en tu día a día.
3. Integración y cierre
Cuando el proceso avance, revisaremos juntas lo trabajado, afianzaremos los cambios y prepararemos el cierre cuando tenga sentido para ti.
La terapia no siempre es un camino lineal: a veces avanzamos, otras dudamos, hacemos pausas o nos replanteamos cosas. Las etapas pueden entrelazarse, repetirse o alternarse, según lo que cada momento requiera. Todo eso forma parte del proceso.
Duración y frecuencia
Las sesiones duran aproximadamente 50 minutos y suelen tener una frecuencia semanal o quincenal, según tus necesidades y el momento del proceso.
Modalidad online
La terapia online permite acceder al proceso desde un lugar cómodo, seguro y confidencial. Es una modalidad eficaz y flexible, que facilita la continuidad del trabajo terapéutico sin necesidad de desplazamientos.
Precio
Cada sesión tiene un coste de 65 €. También puedes optar por un bono de cuatro sesiones por 240 €, lo que reduce el precio a 60 € por sesión.
Población
Personas adultas. Terapia individual.
Quizá este espacio pueda acompañarte si…
Sientes ansiedad, estrés o una sensación constante de alerta.
Te cuesta parar la mente, desconectar o salir de pensamientos que vuelven una y otra vez.
Convives con autoexigencia, inseguridad o una sensación frecuente de no ser suficiente.
Quieres entender mejor cómo te relacionas y cuidar tus vínculos de una forma más sana.
Sientes bloqueo, desconexión, vacío o falta de claridad.
Quieres mejorar la relación contigo, con tu cuerpo o con la alimentación.
Hay heridas de tu historia que siguen doliendo en el presente.
Te cuesta poner límites, escucharte o atender lo que necesitas.
Estás atravesando un duelo, una pérdida o un cambio importante.
O simplemente quieres conocerte mejor y vivir con más calma y sentido.